A igual que en las películas, los alimentos sufren el efecto de “Hollywood”, dividiéndose entre buenos y malos. Las frutas pertenecen al equipo de los buenos y dentro de ellas hay superestrellas. Entre estas está el arándano, el cual se beneficia de esta dicotomía.

La fruta del arándano es dulce, y lo más importante, es práctico, siendo este tributo fundamental para ser exitoso en las sociedades en las cuales nunca sobra el tiempo. Se lo consume en forma directa, sin utensilios, sin semilla, no ensucia, ni pegotea, no hay que cortar, tiene una delicada relación azúcar/acidez, color vistoso y textura agradable. Además, viene en porciones pequeñas y en recipientes descartables. Tiene todas las ventajas de las golosinas y se lo consume sin cargo de conciencia; es más, hacemos un bien a nuestra salud. Son múltiples sus beneficios: antioxidante, beneficia la salud cardiovascular, al sistema neurológico, inmunológico, muscular, visual y previene infecciones urinarias. Así lo destaca un informe de Betina Ernst, de TopInfo.

Gracias a su producción en diferentes regiones, actualmente se lo ofrece durante todo el año. Las grandes cadenas prontamente visualizaron el negocio. Lo ofrecen en forma visible durante todo el año, realizan promociones y ofertas. Su precio se tornó accesible para gran parte de los consumidores. Las madres lo han descubierto como un aliado ideal, cuando los pediatras prohíben el consumo de golosinas durante los primeros años de vida de sus hijos. Otro factor que aporta a su éxito es la tendencia hacia variedades mejoradas. Con esto se busca una fruta con características sobresalientes (adecuado balance de azúcar/acidez, crujiente, sabroso), buena conservación y consistencia, asegurando al comprador una fruta sobresaliente y siempre igual. Nada peor para las ventas que la decepción a la hora de consumir algo que no cumple con lo esperado.

El hemisferio sur es un pilar de este éxito. Este año se alcanzó un nuevo récord exportador, superándose las 500.000 toneladas exportadas, con lo cual se duplicaron las exportaciones en solo seis años. Obviamente Perú es el gran líder: aporta el 76% del total. Aunque su expansión actual ya es más pausada que en los primeros años del boom, sigue creciendo al ampliarse la superficie, alcanzar las plantaciones jóvenes su plena producción, mejorando las técnicas de cultivo y reemplazando variedades viejas por nuevas más productivas. En la campaña que está finalizando exportó 382.000 toneladas, duplicándose su exportación en solo cuatro años. Los otros países australes no muestran este crecimiento vertiginoso, su producción y exportación se ha estabilizado. Problemas productivos, climáticos, logísticos y de costos frenaron una mayor expansión. Chile mantiene el segundo lugar exportando en el 2025/26 unas 93.000 toneladas de arándanos frescos, manteniendo su liderazgo en el arándano congelado. Le sigue Sudáfrica con 26.000 toneladas y los proveedores menores (Argentina, Uruguay, Colombia, Ecuador) que en su conjunto han exportado algo más de 5.000 toneladas.

El principal mercado continúa siendo EEUU, pero su importancia se redujo. Tradicionalmente recibía la mitad de los envíos australes. Pero en los últimos años otros destinos tuvieron un crecimiento más marcado, por lo cual su participación actual se redujo a un 42%. Europa avanzó como gran destino, acercándose el volumen importado al de EEUU. En 2025/26 recibió un 39% del total. Asia es el destino que registra el crecimiento más marcado, aunque todavía está lejos de los dos destinos tradicionales. En 2025/26 recibió un 17% del total exportado por el hemisferio sur. Dentro de este gran continente, se destaca China como comprador de arándanos. Pero también otros países del lejano oriente (Corea, Japón, Taiwan) y del Sudeste Asiático (Indonesia, Malaysia, Singapur, Tailandia, Vietnam, India) se están transformando en mercados interesantes.

De esta forma, el arándano cierra una nueva temporada exitosa y las proyecciones para la próxima no son menos auspiciosas.